Medicion de los ingresos
Miércoles, 27 Agosto 
El mejor modo de medir los ingresos de una entidad es aplicando el valor intermedio de cambio de los artículos o servicios que los han producido. En la practica corriente, el ingreso se contabiliza, típicamente el precio al que se ha llegado en el convenio con el cliente, pero este precio mide el valor de intercambio y el ingreso implicado, solamente cuando el efectivo se recibe de inmediato, e incluso en ese ultimo caso quizás se necesite algún otro ajuste por bonificaciones y márgenes esperados.
En la práctica real, generalmente se hace caso omiso del descuento de promesas de pago de sumas futuras debido a que:
1. Se plantea la pregunta acerca de cuál habrá de ser el tipo de interés que debe aplicarse.
2. Puesto que intervienen promesas a corto plazo, es probablemente que las cantidades carezcan de importancia.
3. Incluso si el interés implícito tiene importancia sus efectos en la utilidad periódica es posible que no la tenga, puesto que el proceso del descuento implica, en gran medida, una reclasificación de los ingresos entre ingresos por venta de productos e ingresos por intereses, lo que quizás no sea una información importante.
El ingreso se mide valorando el elemento activo que se recibe y el valor de un elemento del activo lo constituyen sus ingresos netos esperados tras haberles hecho el descuento adecuado por intereses y factores de probabilidad. Puestos que los descuentos de contado, bonificaciones y otras concesiones disminuyen el aflujo esperado de efectivo, disminuyen también el valor del elemento del activo.
Cuando una cantidad funciona puramente como una agencia de cobros, tal como es el caso de los costos adelantados por fletes o por impuestos pagados, los servicios así proporcionados no son los de la entidad.
